¿Por qué hacer una auditoría de email marketing?

¿Por qué hacer una auditoría de email marketing?

En una auditoría de email marketing analizas la estrategia y el contenido de tus email para identificar qué está funcionando, detectar los problemas y ver cómo mejorar tus resultados.

Saber qué dicen tus datos es vital. Porque en base a ellos, tomarás las mejores decisiones para maximizar tus esfuerzos de email marketing.

A veces actuamos en base a suposiciones: por aquello que “creemos” que va a funcionar o va a interesar a nuestro público. En cambio, trabajar en base a certezas (las certezas que te dan los datos) te da la seguridad necesaria para tomar decisiones más alineadas con tus objetivos.

Con una auditoría obtienes claridad y foco para avanzar en tu estrategia de email marketing

¿A quién pedir que audite tu estrategia de email marketing?

Piensa que la persona que vaya a auditar tu cuenta va a tener acceso a tu base de datos de emails, así que elige a un profesional de tu confianza. Y si estás usando Mailchimp, no compartas los datos de acceso a tu cuenta.

Mailchimp permite conectar cuentas sin compartir la información de inicio de sesión, ni dar acceso a los datos de facturación o perder una plaza de usuario (en el caso que tengas un plan de pago). 

Gracias a este sistema, eres tú quién valida a través de la plataforma el acceso de un tercero a tu cuenta (acceso que puedes revocar en cualquier momento).

Además, ten en cuenta que en cumplimiento con la ley de protección de datos necesitas firmar un acuerdo de encargo y confidencialidad con la persona que vaya a  acceder a los datos de tus suscriptores.

¿Qué vas a conseguir auditando tu cuenta?

Como he mencionado al inicio del post, el objetivo de una auditoría de email marketing es:

  • identificar qué está funcionando 
  • detectar los problemas 
  • y elaborar propuestas de mejora para optimizar tu estrategia de email marketing

Y si nos vamos fijamos en detalle del análisis, esto es lo que vas a conseguir:

1. Sabrás interpretar tus métricas

¿Sabes que la tasa de aperturas promedio de la industria se sitúa en un 21,33%? ¿o que la tasa de clics promedio está en 2,62%? (según Mailchimp)

¿Llegas a estas cifras? ¿Las superas? 

Fíjate en las principales: tasas de apertura, clics, rebotes (emails que no pueden entregarse) y unsubscribes (personas que se dan de baja de tu lista).

Interpretar tus métricas te da una visión muy clara de tu rendimiento: estás haciéndolo bien, estás en el camino o, por el contrario, estás en una situación delicada que requiere que tomes acción.

Sabrás si tus suscriptores están comprometidos e interesados contigo o con tu marca.

¿Clican y van a leer el post de tu blog sobre tu último proyecto de decoración? ¡Perfecto! ¿Te responden al email sobre el proceso de creación de tu última colección y comparten contigo lo que les ha suscitado leerlo? ¡Ideal!

2 EJEMPLOS CLAROS DE INTERÉS Y COMPROMISO

Piensa que cada sector tiene tasas de referencia específicas que te van a permitir valorar con más exactitud el punto en el que te encuentras. Aquí puedes consultar las tasas promedio por sectores según Mailchimp.

2. Comprobarás si estás construyendo la lista de emails que necesitas

No importa si tu lista es grande o pequeña. No es cuestión de cifras. 

En este punto, mides la calidad de tu lista. En otras palabras, compruebas si las personas que están en tu lista son las que quieres.

¿Cómo? Analizando si tu lista es:

una lista ACTIVA: formada por personas que interactúan con tus campañas

Si las personas que forman parte de tu lista están interesadas en lo que haces, esperarán recibir tus emails, abrirlos, leerlos, tomar acción…

Son, por tanto, potenciales clientes que un día pueden convertirse en tus clientes.

una lista SEGMENTADA: una lista organizada en función de lo que sabes de tus suscriptores

Piensa que todos los contactos van agregando información a tu lista que te podrá ser útil como segmento. Información como: su edad, sus intereses, su historial de compra, su interacción en las campañas que les envías, etc.

Al segmentar puedes personalizar el mensaje y enviar a tus suscriptores aquello que realmente desean.

una lista SANEADA: una lista sin contactos inactivos o muy antiguos

Para ello, es necesario hacer limpiezas regulares. Así estos contactos no desvirtuaran tus métricas. No necesitas personas “fantasma” en tu lista. 

Además, los planes de pago tienen en cuenta el nº de suscriptores. Así que, mejor pagar solo por los contactos que realmente te interesan. 

Si tu lista de emails cumple con estos 3 aspectos, estás construyendo una lista de calidad😉 

3. Obtendrás pistas para averiguar qué estrategia de tiempo y cadencia de envío te funciona

¿Tienes claro qué día y hora es mejor para enviar tus newsletters o tus emails promocionales?

Quizá tu audiencia prefiere leerte un miércoles o quizá mejor un domingo más tranquilamente…

¿O sabes con qué frecuencia debes impactar a tu audiencia? No querrás resultar demasiado insistente, pero tampoco poco efectivo.

Analizar la cadencia y los tiempos de envío de tus campañas te permite ver si existen patrones que te ayuden a encontrar tus tiempos de envío óptimos. 

De todos modos, piensa que para encontrarlos no existen dos negocios iguales, ni dos audiencias iguales.

Es por eso que toca “probar, medir y optimizar” y vuelta a empezar, “probar, medir y optimizar”.

4. Descubrirás si hay margen para mejorar tu capacidad entrega

¿Te preocupa que tu newsletter acabe en la bandeja de spam de tus suscriptores?

Hay factores técnicos que inciden directamente en la capacidad de entrega de tus emails y que te ayudan a evitar la carpeta de spam.  

Si tu dominio está verificado y autenticado, los cumples. 

5. Sabrás qué cambiar para mejorar el contenido de tus emails y, por tanto, la conversión

Un email está compuesto por muchos elementos, desde el remitente que te identifica hasta el último botón de la llamada a la acción. Y todos los elementos deben funcionar en perfecta armonía, persiguiendo el objetivo fijado para ese email.

Auditar tus campañas, implica analizar en detalle todos esos elementos que conforman el email: el objetivo qué persigue, el nombre y dirección del remitente, el asunto y el texto de vista previo, la plantilla utilizada, el copy o textos, los elementos gráficos y la llamada a la acción.  

Analizarlos en base a las prácticas o patrones recomendados, pero también en base a tus métricas. Porque como te decía antes, no hay dos audiencias iguales y lo que le funciona a una marca, puede no funcionar para la tuya.

De ahí que obtengas un análisis personalizado de tus campañas.

En resumen, gracias a una auditoría de email marketing:

  1. Sabrás interpretar tus métricas
  2. Comprobarás si estás construyendo la lista de emails que necesitas
  3. Obtendrás pistas para averiguar qué estrategia de tiempo y cadencia de envío te funciona
  4. Descubrirás si hay margen para mejorar tu capacidad entrega
  5. Sabrás qué cambiar para mejorar el contenido de tus emails y, por tanto, la conversión

5 aspectos que te darán claridad y foco para avanzar en tu estrategia de email marketing. 

Así que si ya llevas un tiempo enviando emails o newsletters y sientes que podrías sacarle más partido o no obtienes los resultados que te gustaría, empezar auditando tu actividad es el mejor punto de partida.

¿Vamos a ello?

Si quieres que hablemos sobre cómo puedo ayudarte a auditar tus campañas de email marketing, reserva una sesión de valoración gratuita de 30 minutos por videollamada para que pueda conocer mejor tu proyecto.

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